El gravel invita a abandonar la zona de confort de una carretera asfaltada por la incertidumbre de una aventura, una competición o un viaje, combinando los terrenos sin pavimentar con otras superficies. Así es como KASK interpreta el gravel a través de sus propios deportistas: el australiano Nathan Haas, el francés Sofiane Sehili y el equipo italiano Enough Cycling Team.

Cada vez son más los amantes del pedal que piensan en la bicicleta como una ocasión para «descubrir» nuevos territorios, entrar en contacto con la naturaleza y evadirse del tráfico de las ciudades y de las carreteras: hoy, el gravel se ha convertido en sinónimo de libertad y de eliminación de las fronteras. El común denominador, y lo que buscan todos los aficionados, es indudablemente un equipamiento que garantice confort y seguridad, empezando desde el casco.

KASK, la empresa italiana referente de cascos de ciclismo de carretera y de bicicleta de montaña, también es la protagonista del mundo gravel gracias a la colaboración con tres intérpretes que expresan la esencia de esta disciplina desde otros tantos puntos de vista: el australiano Nathan Haas, el francés Sofiane Sehili y el equipo italiano Enough Cycling Team.

Después de una carrera de 10 años como profesional de la carretera, Nathan Haas ha encontrado nuevos estímulos y motivación al anunciar un circuito de carreras gravel bajo el auspicio de la UCI. Para el ciclista australiano, el mundo off-road sigue siendo una interpretación competitiva y, por consiguiente, conoce bien la importancia del casco en caso de caída. Por esta razón, el equipamiento del deportista incluye Valegro, la propuesta de KASK que ofrece una ventilación superior, un peso mínimo y una excelente protección.

Por su parte, Sofiane Sehili vivió su primera aventura gravel en 2014 en la Great Divide Mountain Bike Route, y desde entonces nunca ha dejado de pedalear en pruebas extremas. Pedalear durante horas en condiciones meteorológicas a menudo inclementes y con la incertidumbre de los imprevistos: esta es la interpretación del gravel del ultrabiker francés. El equipamiento de Sofiane Sehili incluye un KASK Protone, elegido por su ligereza y por la capacidad de disipar el calor, garantizando un confort excelente incluso en los viajes largos y a temperaturas elevadas.

KASK también apoya a equipos, además de deportistas individuales, como al italiano Enough Cycling Team, grupo mixto compuesto por seis chicos y chicas para los que el gravel significa tener una sola bicicleta para poder hacer lo que se propongan, desde una gran fondo a una aventura. Para responder a esta versatilidad, una de las elecciones del equipo es KASK Wasabi, ideal en cualquier terreno y cualquier estación, gracias a la compuerta de ventilación central que se abre y cierra fácilmente.